Panamá es un país pequeño permeado de una vegetación única. Un territorio cubierto de bosque tropical húmedo que poco a poco se ha ido reduciendo para dar paso a los pueblos, carreteras y ciudades.
Afortunadamente aún quedan sitios vírgenes donde se puede apreciar la naturaleza en su estado mas salvaje, y Nombre de Dios es uno de esos lugares.

Nombre de Dios alberga senderos no marcados por los cuales te puedes adentrar en la Selva e incluso caminar hasta el área limítrofe con el Parque Nacional Chagres – 125,000 hectáreas de bosque protegido atravesadas por arroyos y cascadas que conducen tanto al Lago Alajuela como al Río Chagres, el río más importante de Panamá.
Este bosque conserva 48km del Camino Real, la antigua ruta por la cual transitaban las riquezas provenientes del antiguo virreinato del Perú en América del Sur durante la época colonial. Antes de la construcción del canal de Panamá esta ruta era la única manera de transportar bienes desde la costa pacifica hasta la costa caribe.

Imagen © Servicio Europeo de acción Exterior. Delegación de la Unión Europea en Panamá.
Debido a que el Parque Nacional Chagres no tiene infraestructura para visitantes, la única manera de adentrarse en el bosque es por medio de un guía local. Así que esta es una aventura para los atrevidos.
Cómo llegar al bosque?
En Nombre de Dios tengo dos amigos que conocen los senderos del bosque casi como la palma de su mano, uno de ellos “Ñoño”, el otro Pedro, y su padre el señor Juan. Déjame un comentario para poder compartirte su información de contacto. O si quieres ir a la vieja escuela, pregunta por alguno de ellos en el pueblo.

Desde Nombre de Dios la caminata inicia tan temprano como el alba. A las 5am te preparas para salir del pueblo y adentrarte en la selva. Primero debes atravesar unos potreros y una finca privada, lo cual no es problema si tu guía conoce al dueño.

Recomendaciones esenciales
Ten en cuenta que estarás despierto desde las 5am y caminando prácticamente todo el trayecto de principio a fin, hasta tu regreso al pueblo por la tarde cuando se empieza a poner el sol y cae la noche. Trae contigo agua, refrigerios (barras de proteína, fruta, queso, pan), y una mochila ligera que no te pese tanto.
Tu vestimenta debe ser apropiada, preferiblemente un pantalón largo para protegerte de los bichos y mosquitos, una gorra, repelente, y botas o zapatillas de escalada.
Avistamiento de Animales
Si amas la naturaleza esta será una aventura inolvidable. Escucharas los sonidos de la selva, los aullidos de los monos, verás pájaros, ranas, arañas, osos perezosos colgados de los árboles (o al borde de la carretera), y hasta vacas salvajes pastoreando libremente, incluso puede que te encuentres con una culebra venenosa, por lo cual lleva contigo un machete o pídele uno a tu guía.
Durante nuestro recorrido también pude ver a la diminuta rana de hojarasca. Es tan pequeña que mide aproximadamente 2cm y cabe perfectamente en la yema de tu dedo. Es difícil verlas, debes dejarte llevar por su llamado. El macho en particular emite una especie de canto que atrae a las hembras o delimita su territorio. Y a diferencia de su pariente la rana dorada, la rana de hojarasca no es venenosa. Son increíblemente veloces y se esconden entre las hojas secas, de allí proviene su nombre coloquial “Rana de Hojarasca”. Evita tocarlas ya que su piel es muy sensible.
Como si no fuera poco, a tu regreso al pueblo puede que te reciba un atardecer de ensueño.

Aquí te dejo otras fotos de mi visita. Anímate a descubrir los paraísos del istmo de Panamá.


